Para negocios
Vende a quien no habla tu idioma
Una tienda dentro de la conversación: tus anuncios, tus pedidos y las medidas que guardas para los clientes que las necesitan, con cada mensaje traducido en ambos sentidos.
Una tienda donde el cliente ya está
Publica lo que vendes con fotos, un precio y lo que te queda. El cliente lo mira sin salir del chat, pregunta en su idioma y tú respondes en el tuyo: cada uno leyendo el suyo.
- Tu tienda también tiene página web, así que un enlace funciona para quien todavía no tiene la app.
- Los anuncios se traducen, nombres y descripciones incluidos, para quien esté mirando.
- Pausa lo que quieras sin borrarlo, para la semana en que te has quedado sin existencias.
- Bazin teñido a manoquedan 4cortado a medida · 12 000 F CFA
- Un cliente preguntaen → es“Do you have it in blue?”
- Tú respondes en españolél lo lee en inglés
Pedidos que puedes seguir de verdad
Un pedido es una ficha, no un mensaje que hay que buscar hacia arriba: qué se pidió, para quién, en qué fase está y qué se acordó. Lo vas marcando según avanza el trabajo, y el cliente ve por dónde va.
El pago ocurre entre tú y tu cliente, como ya ocurre. Hello World no se lleva comisión, no guarda tu dinero y no lleva dentro ninguna pasarela de pago.
Las medidas, guardadas como es debido
Para los oficios que las necesitan —la costura sobre todo— las medidas de un cliente se guardan en una ficha y no en un papel suelto. Son datos del cliente: él las ve, las comparte con quien quiera y se las lleva.
- Compartidas a propósito. Ves las medidas de un cliente porque él las compartió contigo.
- Nunca para un menor supervisado. La función está apagada por completo en las cuentas de menores.
Tu tienda, en el idioma de cada cliente
Móntala en la misma app que ya usas para hablar con ellos.